Como consecuencia del incremento de la población los servicios de abastecimiento municipal gestionan cada año mayor cantidad de agua. Si en 1991 el consumo fue de 62,7 hm3, en 2005 se situó en 82,6 hm3 (un 39 % del total insular), de lo que se deduce una dotación bruta media de 265 l/hab./día.
La dotación neta es mucho menor 185 l/hab, ya que en el valor bruto están incluidas las pérdidas en las redes de distribución.
A medio plazo se plantea reducir hasta un 2,5 % la cantidad de agua que consume cada habitante para lo cual será necesario aumentar la eficiencia de los sistemas de abastecimiento, reduciendo las pérdidas. Asimismo se adoptarán medidas de concienciación, políticas tarifarias, incorporación de elementos de ahorro de agua, etc.