El tratamiento conjunto de aguas salobres en 2005 (subterráneas y regeneradas) ascendió a 10,3 hm³.
La desalación de agua subterránea está estabilizada debido principalmente al elevado coste del agua tratada, y a la imposibilidad, por su calidad, de llevar a cabo posteriores mezclas cumpliendo los parámetros que determina la normativa vigente.
La mejora de la calidad del agua regenerada, supuso el tratamiento por desalación de 4,8 hm³.