El PHT plantea la consecución de unos objetivos en un plazo temporal determinado. Las alternativas establecidas en el Plan no buscan alcanzar esos objetivos a través de diferentes caminos, sino que difieren en los ritmos y profundidad de las actuaciones, en la forma de alcanzar – en los plazos establecidos - el equilibrio entre recursos y consumos, en las fórmulas económico-financieras y en su programación, y en el grado de implicación que demandan de los distintos sectores económicos.
En el Avance del PHT se han considerado tres alternativas del modelo hidrológico de Tenerife, denominadas:
- Adaptación: Se aplican medidas y actuaciones ya previstas con anterioridad, y se adaptan medidas a los objetivos de la DMA, en su formulación menos rigurosa. - Transición: De progresión en la adopción de medidas en profundidad y su implementación ambiental, funcional y económica. - Cambio: Se adoptan cambios en profundidad en el Modelo, fundamentalmente por la disminución de las extracciones en el sistema acuífero, en la gestión y reducción de la demanda y en la sustitución de recursos subterráneos por otros de producción industrial.
El PHT, tras un proceso de evaluación multicriterio, ha optado por la Alternativa de Transición, al entender que es a través de esta opción donde se consigue un equilibrio más adecuado entre el alcance de los objetivos planteados y la realidad de los recursos y esfuerzos necesarios para alcanzarlos. Los aspectos más destacados de la alternativa seleccionada, son:
- Objetivos ambiciosos, pero no maximalistas, en el ahorro y reducción de la demanda. - La necesaria reducción en el aporte de recursos subterráneos se compensa con agua regenerada y desalada.
Las tres alternativas son viables, el PHT opta por la de transición