En situaciones de lluvias extraordinarias, tanto por su magnitud como por su intensidad, las características de la Isla (orografía, geología, edafología, etc.) unido a la presión urbanística sobre el territorio favorecen las avenidas o crecidas repentinas de los caudales circulantes. La mayor parte de los daños debidos a este fenómeno se producen a causa de la velocidad del agua y los arrastres que moviliza.
El PHT propone un modelo de gestión del drenaje, derivado del Plan de Defensa frente a Avenidas (PDA). El PDA tiene como principal objetivo el establecimiento de un marco que permita conocer, prevenir y minimizar el riesgo de daños a personas y bienes, provocados por inundaciones, avenidas y otros fenómenos hidrológicos de carácter extremo, mediante:
- La eliminación de riesgos generados por las avenidas que se consideren
inaceptables socialmente.
- El establecimiento de pautas de comportamiento que permitan minimizar
el daño.
- La aplicación de normas y recomendaciones que eviten el aumento del riesgo
en el futuro.
- La recopilación, organización y generación de la información necesaria, para
dar a conocer el riesgo al conjunto de la sociedad.
Para el diseño de infraestructuras de drenaje, es fundamental conocer el régimen de avenidas. Para facilitar dicha labor, el CIATF ha desarrollado la Guía Metodológica para el cálculo de Caudales Máximos de Avenida, que constituye una herramienta básica para su dimensionamiento hidráulico.